martes, 22 de noviembre de 2011

Grasa abdominal en el adulto asociada a un mayor riesgo de demencia.


Investigadores de Boston University School of Medicine determinaron que el exceso de grasa abdominal en la edad adulta se relaciona con un aumento del riesgo de aparición de demencia en un futuro. Estudios preliminares sugieren una relación directa entre la obesidad y la demencia, y con una disminución del volumen del cerebro.


En el 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que aproximadamente 24.3 millones de personas sufren de algún tipo de demencia. Individuos con esta patología sufren de disminución de la memoria tanto a corto como a largo plazo, dificultad en el procesamiento del lenguaje y otras funciones cognitivas.
El diagnóstico clínico de la demencia se realiza cuando dos o más funciones cerebrales son significativamente dañadas.
Para el presente estudio se reclutaron participantes del Framinghan Heart Study Offspring Cohort. La muestra incluyó 733 individuos con una edad promedio de 60 años, siendo el 70% mujeres. En ellos se examinó la asociación existente entre el Índice de Masa Corporal (IMC), circunferencia de cintura, relación cintura/cadera, grasa abdominal total con mediciones realizadas mediante resonancia magnética del volumen cerebral total, volumen corporal, volumen de sustancia blanca del cerebro e infartos cerebrales que hayan tenido los participantes.
Los resultados de dicho estudio confirman la asociación inversa entre el aumento de IMC con una disminución del volumen cerebral en adultos mayores. A destacar, datos sugieren una fuerte conexión entre la obesidad central, particularmente la grasa visceral y el riesgo de demencia y la enfermedad de Alzheimer.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Dormir bien. Imprescindible para un estilo de vida saludable! Parte I



El rendimiento de las horas que estás despierto dependen de que tan bien hayas dormido durante la noche. Las soluciones a las dificultades para dormir y fatiga diaria la puedes encontrar, en general realizando pequeños cambios a tu rutina. 
El tiempo dedicado a dormir, el horario en que te acuestas, y las decisiones que tomas día a día influyen muchísimo en la calidad de tu descanso nocturno.
Aprendiendo a evitar los enemigos más comunes del sueño y probando una variedad de técnicas para un sueño saludable puedes descubrir tu prescripción personal para un excelente descanso.
La clave es experimentar, lo que funciona para unos puede no funcionar tan bien para otros. Es importante que encuentres las estrategias que funcionan bien para ti.
Dormir bien mejorará tu salud y calidad de vida en muchos aspectos. Un  sueño profundo durante la noche aumentará tu energía durante el día y tu buen humor, aumentará tu rendimiento tanto físico e intelectual, disminuirá el riesgo de que te engripes y resfríes, favorecerá a mantener o perder peso, además, estudios recientes encontraron una disminución considerable del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y depresión relacionado a un buen descanso nocturno.
El primer paso para mejorar la calidad de tu descanso es evaluar cuánto tiempo de sueño es suficiente para ti, los requerimientos de sueño varían de persona a persona aunque, según estudios recientes, los adultos más saludables duermen un promedio de 7 horas para lograr un óptimo rendimiento durante el día. Es importante tener en cuenta que 7 horas de descanso nocturno es un buen descanso ya que muchas veces agota el hecho de que se está durmiendo poco y es solo una sensasión. Lo que sí es importante, además de que la cantidad sea suficiente, es que la calidad del sueño sea buena.
En los próximos post te daremos claves para mejorar tu descanso nocturno.
Fuentes: